Cuando envías un formulario a alguien que ya está en tu club, le llega con sus datos puestos. La familia solo revisa, corrige lo que haya cambiado y firma. Tú recibes el envío con los cambios señalados, uno a uno, para aprobarlos o no.
1 Cómo se envía Se envía desde Comunicaciones, como cualquier otro mensaje. No hay una pantalla aparte ni un interruptor que activar: al elegir un formulario, el enlace ya sale personalizado. 2 Qué ve la familia El formulario de siempre, pero ya cumplimentado con lo que el club tiene guardado: nombre, apellidos, fecha de nacimiento, DNI, teléfono, correo y también los datos del tutor. 3 Qué llega a tu bandeja Los envíos aparecen en el formulario, separados por estado. Los pendientes son los que esperan tu decisión. 4 Casos que te vas a encontrar Al abrir un envío pendiente, Badgie no decide nada por su cuenta sobre las personas ni sobre las fichas. Te enseña lo que ha encontrado y tú eliges. 5 Si envías con tu propio diseño de email Muchos clubes no usan el email que Badgie compone: tienen sus plantillas, con su cabecera y su tono. El enlace del formulario también entra ahí, y también sale personalizado — pero hay que ponerlo de una manera concreta. 6 Un padre o una madre con varios hijos Es la duda más repetida: si mando un formulario a un padre con tres hijos, ¿cómo sabe cuál es el de cada uno? La respuesta depende de por dónde lo mandes. 7 Lo que conviene saber Caducidad, hasta dónde llega cada enlace, qué se rellena solo y quién decide siempre. Los detalles que resuelven casi todas las dudas.